lunes, 9 de octubre de 2017

Langostinos salvajes en salsa de aguacate



Se acercan un día festivo y siempre apetece preparar un entrante diferente para disfrutar con nuestra familia o con nuestro amigos.

Aquí os traigo uno muy sencillo, muy rápido y con el que quedaréis genial! 

La inspiración la tuve en un plato que nos presentó el Chef Taky para Boketé en el evento Desayuna Bodas que tuvo lugar hace unos meses en El Pazo de Villariza organizado por Desayuna Coruña, aunque el plato que allí nos ofrecieron, si no recuerdo mal, llevaba una salsa de albahaca maravillosa!

Ingredientes para 4 personas:
  1. 1 k de langostinos (salvajes mejor)
  2. agua y sal para cocerlos
  3. hielo
  4. Perejil picado
  5. Para la mayonesa: 2 huevos,  300 ml aceite de girasol, sal y una cuchadadita de vinagre o de limón.

Preparación:

En este caso eran langostinos congelados, así que puse a hervir agua con una cucharada de sal y los añadí cuando ésta empezó a hervir. Cuando rompan a hervir de nuevo los mantengo unos 5 minutos, ya que eran de un buen tamaño y los retiro a un cuenco con agua fría y hielo para romper la cocción y que la carne se mantenga tersa.

Una vez fríos los pelo y los inserto en unas brochetas.

Para hacer la salsa de aguacate, preparo una mayonesa tradicional: Ponemos los huevos en el vaso de la batidora y el resto de los ingredientes encima, e introducimos la batidora hasta el fondo del vaso y empezamos a batir a máxima velocidad sin mover la batidora hasta que esté todo bien emulsionado. Si preferís podéis comprarla de buena calidad, y una vez hecha añado medio aguacate de tamaño grande y lo bato bien de nuevo. Se le puede añadir un poco de picante si os gusta. La salsa la coloqué en una manga pastelera y le hice un corte pequeño para decorarlos. 



Espolvoreamos por encima perejil picado y servimos.

Bo proveito!¡Buen provecho!

domingo, 1 de octubre de 2017

Sofros Natural



Hay un lugar, en el sur de Galicia, en pleno Val Miñor, a 15 minutos en coche de Vigo y a 5 minutos de las playas con los atardeceres más bellos que os podáis imaginar, con Las Islas Cíes de fondo, un lugar en donde lo único que no está permitido es el estrés. Ese lugar es Sofros Natural, lugar libre de estrés (pinchando el enlace entráis en su págima web)



En Sofros el tiempo parece detenerse, porque lo importante es desconectar de todas las preocupaciones de nuestro día a día, de estar pendientes del reloj para cada uno de nuestros actos. Se trata de poner en práctica el arte relajar nuestra mente, de ponerse en contacto con la naturaleza, de ejercitar el arte de la "pasmación," como dice Miss Slower.



Aquí podremos disfrutar de una jornada, o de un periodo más amplio en sus dos alojamientos, cada uno con 4 plazas: Slow House y la Cabaña de Miss Slower, 












rodeados de jardines, rincones mágicos, huerto, piscina... y con todo lo necesario para hacer de nuestra estancia un momento especial e inolvidable.







Así mismo, podemos celebrar eventos con amigos y disfrutar de la cocina de Miss Slower, o incluso talleres de emococina realmente interesantes.

Todo esto no sería posible sin Teresa y Rafa, tal vez los mejores anfitriones que he conocido. Son dos personas encantadoras, espléndidas, especiales, originales y divertidas.


Por todo  esto y más, mucho más...Sofros Natural y su alojamiento rural es un placer para los sentidos y un beneficio para nuestro cuerpo y nuestra mente.





sábado, 22 de julio de 2017

Rapa das bestas, Sabucedo 2017



Hacía mucho tiempo que tenía ganas de vivir esta experiencia. Y os aseguro que es una experiencia y grande.

A rapa das bestas es un fiesta de interés turístico internacional, una tradición ancestral que comienza con la subida al monte en busca de los caballos donde los vecinos los reunen para conducirlos a la aldea.


La parte más espectacular es la llegada al curro de los caballos, ahí se une la tradición, el respeto y también la emoción y el riesgo.

En el curro lo primero es separar las crías de los adultos, para evitar dañar a los potros. En esta tarea participan los niños ayudados de los adultos, una forma de mantener la tradición pasándola de padres e a hijos.


Y entonces empieza la tarea de los "aloitadores" desparasitando a los animales y cortándoles las crines ante un numeroso público entregado que los acompaña y alienta.


Una de las diferencias de la rapa das bestas de Sabucedo, respecto de otras que  hay en diferentes localidades de Galicia, es que de lo único que se vale el "aloitador" es de su fuerza, su destreza y de su cuerpo, no hay varas ni cuerdas. 



En el curro se respira solidaridad entre los "aloitadores", respeto con los caballos y orgullo de lo que representa.




Pero la rapa das bestas de Sabucedo, es más, es compartir momentos con los amigos, disfrutar comiendo, donde no puede faltar el pulpo por supuesto


y conocer a personas interesantes, como a Paco, el azul, natural de Velez-Rubio (Almería) que vivía en Mallorca tras trabajar varios años en Suiza, todo un personaje, que había venido para disfrutar de la fiesta con su hermano.


Espero volver a la rapa das bestas de Sabucedo 2018 y que os haya gustado lo que hasta aquí os he contado, tanto como para ir y verlo con vuestros propios ojos!


jueves, 18 de mayo de 2017

Earl grey tea cake (bizcocho de té earl grey)





No creo equivocarme si os digo que este bizcocho es uno de los más exquisitos que he tomado.

Se me ocurrió hacerlo para llevarlo al trabajo y celebrar la incorporación de una amiga que llevaba un tiempo de baja. Esta amiga vivió en Inglaterra una temporada, y es muy "british" así que la asocié al té.

Había ya preparado otro bizcocho con té, os dejo la receta pinchando Cake de té y frutas (también con té earl grey que es de los que más me gustan) y me pareció delicioso, así que me decidí a hacer este adaptando una receta que tenía de un libro inglés.

El resultado ha sido un éxito, ha gustado mucho tanto a los que nos gusta el té como a los que no.

Para esta receta necesitamos el té en hojas y de la mayor calidad posible.





Ingredientes para el earl grey tea cake:

  • 1 cucharadita de hojas de té earl grey
  • 3 huevos grandes
  • 200g de harina
  • 300 g de azúcar
  • 120 de mantequilla a temperatura ambiente
  • 120 ml de buttermilk (si no tenéis buttermilk la podéis prepara con 120 ml de leche y un chorrito de zumo de limón o vinagre blanco. Transcurridos 10 minutos tendréis una mezcla con aspecto de leche cortada, y el buttermilk estará listo)
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo o de bicarbonato de soda
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla, o de pasta de vainilla

Ingredientes para el icing:

  • 150 g de azúcar glas
  • un chorrito de zumo de limón
  • un chorrito de té earl grey (debemos usar la infusión de té una vez esté totalmente fría. Yo os recomiendo usar poca agua para la infusión y concentrar el sabor del té, ya que no podréis añadir más que un chorrito para el glaseado)

Preparación:

  1. Precalentamos el horno a  180º, y engrasamos y enharinamos el molde que vayamos a usar.
  2. Empezamos por machacar en un mortero la cucharadita de hojas de té hasta que se conviertan en un polvo fino, que mezclaremos en un bol con la harina tamizada y el bicarbonato. Reservamos
  3. Batimos bien el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente y vamos incorporando los huevos uno a uno y esperamos a que esté bien mezclado el primero antes de añadir el segundo, y lo mismo con el tercero. Podemos añadir entre cada huevo una cucharada de harina para evitar que se corte la mezcla.
  4. Añadimos más o menos un tercio de la harina mezclada con el bicarbonato y el té que teníamos reservado. Incorporamos la mitad del buttermilk, batimos bien. Volvemos a añadir la mezcla de harina, luego el buttermilk restante y otra vez harina y por último la esencia de vainilla. Debemos batir hasta que esté todo bien unido y suave.
  5. Una vez tenemos la masa para el bizcocho lista, la volcamos en el molde y horneamos unos 40-45 minutos. Pinchamos el bizcocho con un palillo y si este sale limpio apagamos el horno y dejamos el bizcocho unos minutos reposando antes de desmoldarlo y pasarlo a una rejilla para que enfríe completamente.
  6. Una vez frío hacemos el icing o el glaseado. Para ello colocamos en un bol el azúcar glas y vamos añadiendo unas gotitas de zumo de limón y del té que tenemos preparado y frío. Removemos bien.
  7. Yo os aconsejo probar un poquito del icing y así ajustarlo más a vuestro gusto, añadiendo más limón o más té dependiendo del sabor que más os agrade. Si nos queda muy espeso añadimos un poquito de líquido (bien té, bien zumo de limón o incluso agua) hasta obtener una consistencia fluída. Si os quedase muy líquido podéis añadir un poco de azúcar glas hasta obtener el punto de icing que os guste.


Con estas cantidades he preparado un cake en molde alargado de 20 cm de largo y otro más pequeño en un molde redondo de 10 cm.


Bo proveito!¡Buen provecho!

Raciones: 6 personas
Tiempo: 1 hora

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