Esta entrada con sabor a Navidad debía estar publicada hace una semana, pero por circunstancias varias tuvo que esperar hasta hoy. Aún así creo que llega a tiempo para que podáis prepararla para vuestras comidas, cenas o para llevar como regalo a cualquier invitación que tengáis pendiente.
Hace años que preparo turrón en casa, y cada vez me gusta más hacerlo, es incomparable el sabor y muy sencillo en su elaboración.
El turrón que os propongo hoy es muy vistoso además de exquisito.
Ingredientes:
- 250 g de praliné fino de almendra
- 100 g de frutos secos variados: orejones, uvas pasas, ciruelas...
- 175 g de chocolate con leche (de la mejor calidad que podáis adquirir)
- frutos secos para decorar.
Preparación:
La cantidad de los ingredientes puede variar a vuestro gusto, dependiendo si os gusta con muchos o pocos tropezones.
Lo primero es tener el envase para hacer el turrón. Hay muchos sitios que lo venden, pero si no queréis comprarlo o os ha pillado el toro, os digo cómo lo hago yo: recortamos un cartón de leche de forma que nos quede un molde de tres dedos de alto (el cartón de leche lo cortamos de arriba a abajo para que nos quede un molde rectangular y bastante amplio). Lo lavamos con esmero, lo secamos y forramos con papel vegetal.
Para el praliné necesitamos 125 g de almendra y 125 g de azúcar. Ponemos el azúcar en un cazo y cuando empiece a tener un color dorado añadimos las almendra, removemos y dejamos enfriar. Lo partimos en trozos ayudándonos de un rodillo y lo pasamos por la picadora hasta convertirlo en un polvo fino. También se puede comprar ya preparado, pero hecho en casa es mucho más económico y más natural.
Fundimos el chocolate, bien al baño maría bien al microondas. En este último caso lo hacemos a potencia media y cada 30 o 40 segundo removemos vigilando que no se queme.
En un bol picamos finamente los orejones, uvas y ciruelas pasas, o cualquier otro fruto que sea de nuestro gusto.
Incorporamos al chocolate fundido el praliné y los frutos picados. Mezclamos bien y vertemos sobre el molde ya preparado. Dejamos cuajar, en un par de horas estará listo, pero lo ideal es dejarlo unas 24 horas.
Procedemos a desmoldarlo y lo bañamos con chocolate fundido. Yo lo usé un pincel de silicona para bañar el turrón y queda con un acabado más rústico, pero podéis bañarlo directamente y os quedará una cobertura lisa.
Disponemos encima del turrón, a modo de decoración, mientras esté todavía templado el chocolate el mismo tipo de frutas que hemos usado para su relleno.
Espero que os guste!!
Bo proveito!¡Buen provecho!





