
Esta receta es típica del norte de Portugal y de Brasil, en donde es un plato nacional. En Brasil, usan frijoles negros, como los que yo usé, en Portugal usan también los rojos o blancos. La he comido varias veces y me encanta, así que….¿por qué no hacerla en casa????
Es muy sencilla en su elaboración, sólo se necesita tiempo, como en casi todas las recetas de puchero tradicional.
Ingredientes: (para 4 personas)
2 orejas de cerdo
2 tiras de costilla salada
4 tomates grandes maduros (o una lata de tomate pelado y cortado en dados)
2 cebollas medianas
4 dientes de ajo
Laurel
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
El día anterior, se ponen a remojo la carne de cerdo y los frijoles, por separado. Los frijoles sueltan bastante color negro y ponen la carne de un color muy feo.
El mismo día, ponemos en una olla con agua fría, sal y una hoja de laurel, los frijoles. Dejamos que hiervan durante dos horas a fuego muy lento. Es necesario quitar la espuma que se va formando; con una espumadera la vamos retirando para que el agua quede lo más limpia posible.
Al mismo tiempo, y en otra olla, ponemos a cocer la carne de cerdo, a fuego lento. Con una hora y media será suficiente.
Mientras va cociendo, ponemos a pochar en una sartén la cebolla y dos dientes de ajo bien picados con un poco de aceite de oliva. Cuando esté la cebolla translúcida, añadimos el tomate ya pelado y cortado en dados. Para pelar el tomate lo escaldamos en agua hirviendo un par de minutos y le retiramos la piel. Si usamos una lata de tomate natural, nos acorta el tiempo bastante, y el resultado es muy bueno. Añadimos una pizca de sal y dejamos que se cocine a fuego lento durante 15 minutos. Cuando tengamos la salsa de tomate lista, le añadimos unos frijoles machacados con un tenedor y un poco de agua de la cocción. Mezclamos todo bien y reservamos.
Cuando los frijoles estén casi cocidos, les retiramos la mitad del agua, y le ponemos agua de cocer la carne de cerdo para que les de un mejor sabor.
Preparamos un arroz en blanco, poniendo a dorar un par de ajos y añadiendo el arroz para que tome sabor. Incorporamos el agua (el doble de medida que el arroz), salamos y dejamos cocer hasta que esté en su punto (dependiendo del arroz serán unos 15-20 minutos) Escurrimos y reservamos al calor.
En una fuente, disponemos los frijoles, la carne de cerdo cortada en tajadas grandes, el arroz en blanco, y la salsa de tomate.